Algunos de los mayores refugios de avifauna forman parte de la lista de Zonas de Especial Protección para las Aves, más conocida por las siglas ZEPA. Esta categoría fue establecida a finales de los años setenta por iniciativa de la Comunidad Económica Europea (CEE) con el propósito de preservar las especies aviares en riesgo de extinción. En Galicia existen diecisiete espacios naturales catalogados como ZEPA, y muchos de ellos permanecen abiertos al público. Así lo demuestra la demanda de billetes islas cíes online, por citar uno de sus máximos exponentes.
Que un territorio natural pase a integrar la lista ZEPA no significa que cierre sus puertas al público visitante. El archipiélago de las Cíes presume de ser el segundo destino más turístico de Galicia. En sus acantilados, dunas y playas prolifera la mayor colonia de gaviota patiamarilla del mundo, siendo un refugio para otras especies singulares, como el cormorán moñudo, la pardela cenicienta o el paíño europeo.
En las Islas Cíes, como en otros destinos ZEPA, se adoptan una serie de medidas destinadas a conservar los hábitos y especies de aves más vulnerables: prohibición o limitación de la caza, acondicionamiento de los refugios y ecosistemas para garantizar su reproducción, etcétera.
Otra de las islas gallegas que destacan en el listado de espacios ZEPA es Ons. Este archipiélago pontevedrés posee más de dos mil hectáreas marítimas, habitadas por el «elenco» habitual de aves que sobrevuelan estas costas, a resaltar el halcón peregrino y el cernícalo vulgar.
Fuera de los límites del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, otro santuario de aves marinas son las Sisargas. Estas islas, situadas junto a Malpica de Bergantiños, son un edén para las patiamarillas y otras especies de gaviotas, que nidifican en sus acantilados. Por esta razón, los entusiastas de la ornitología disfrutan aquí de numerosos puntos de observación de avifauna.