Turismo de sol y playa. Las playas de las Rías Baixas son famosas por su gran calidad. Grandes arenales de arenas doradas que no tienen nada que envidar a las mejores postales de los lugares más idílicos del Caribe. Cierto es que las aguas del Atlántico no son tan cálidas, pero los paisajes son maravillosos y el sol está prácticamente garantizado en el verano. Tanto es así que muchos ya llaman, de manera humorística pero cariñosa, Galifornia, a esta zona de Galicia donde el sol suele estar presente por encima de la media de la Comunidad Autónoma donde, como decía la canción, la lluvia es arte.
Enoturismo. El vino es algo muy importante en las Rías Baixas y esto queda patenten en la cantidad de actividades que puedes realizar relacionadas con el mismo. Desde visitar viñedos hasta las mejores bodegas rias baixas para que te cuenten algunos de los secretos menos guardados referentes a la elaboración del vino. Y, lo más importante, que te inviten a una pequeña cata de los principales caldos. También puedes visitar algunos furanchos donde, además de degustar vino de la casa, también podrás saborear algunos platos típicos locales en un ambiente muy particular.
Turismo cultural. En las Rías Baixas hay lugares con un gran valor cultural que merece la pena visitar. Un buen ejemplo, aunque no el único, es el centro históricos de lugares como Pontevedra o Vigo que son muy ricos en edificios monumentales y en historia. Pueblos como Baiona también son de gran interés ya que en este lugar hizo escala La Pinta tras el descubrimiento de América, siendo el primer lugar de Europa en tener noticias del viaje.
Turismo de naturaleza. Y es que en las Rías Baixas no todo es costa y playa, también hay excelentes rutas de senderismo que llevan por bosques, por montaña y por diferentes espacios naturales y que te van a enamorar. Es un tipo de turismo pensado para disfrutar con calma, desconectar de todo y disfrutar del contacto con el campo y con los espacios naturales. Pero no olvides que debes de ir preparado para el tipo de terreno que vas a explorar, llevar una ruta trazada y un móvil con carga por si pasara algo. Evita entrar en terrenos que sean privados o en caminos que no estén señalizados para no tener problemas con animales o perderte.