Galicia es mucho más que fragas y meigas. Más allá de su naturaleza interior y su patrimonio cultural, esta comunidad alberga más de trescientas islas e islotes. El interés del turismo litoral por Sálvora, las Cíes o las Sisargas está más que justificado. Por desconocimiento, una parte de los viajeros cometen errores de bulto como, por ejemplo, ignorar la isla de ons como llegar y presentarse en el puerto sin billete ni autorización.
En Galicia, los destinos insulares más turísticos son Espacio Natural Protegido, lo que significa que su visita está fuertemente regulada por los organismos públicos. A Ons, Cortegada y el resto de Islas Atlánticas solo puede accederse por mar. Además, es preciso contar con una autorización de la Xunta para obtener el billete en una naviera autorizada. Olvidar este trámite significa quedarse en tierra.
Otro error mayúsculo es reservar el pasaje en barco a última hora. En la isla de Ons, el límite de visitantes es de mil trescientos al día; en las Cíes, ronda las dos mil personas. El motivo detrás de esta restricción es la necesidad de preservar la biodiversidad del turístico masivo y otras actividades humanas.
Sin un equipaje adaptado al itinerario o el propósito de su visita, el viajero podría encontrarse en dificultades. La recomendación estándar es incluir prendas cómodas y ligeras, sin olvidar ni el abrigo ni la ropa de baño. Aunque la elección del calzado depende de las actividades que interesen al usuario, se aconsejan las zapatillas de trekking.
Pretender acampar en cualquier lugar, juzgando que en todo el territorio está permitido plantar la tienda de campaña, es otra equivocación. En las Cíes y Ons existen campings, y solo en ellos se tiene autorización para practicar la acampada. Por contra, las cercanas Sálvora y Cortegada carecen de campings y no es posible alojarse in situ.