Nada más molesto y problemático que depender del transporte público para explorar el destino soñado. Alicante, lejos de ser una excepción, hace más urgente la necesidad de viajar en coche propio o de alquiler, por las múltiples ventajas que presenta: ahorro de tiempo y dinero, incremento de la comodidad, etcétera. Como contrapartida, los interesados deben tomar la precaución de reservar aparcamiento en Alicante con suficiente antelación, sobre todo en temporada alta.
La decisión de viajar en coche ofrece ventajas claras, en especial en lo tocante al equipaje, que puede transportarse en la cantidad y forma que se desee. Por el contrario, las aerolíneas, autobuses y líneas de metro establecen grandes limitaciones al respecto. Compañías como Ryanair o Easyjet imponen además precios abusivos al equipaje de mano o cabina.
Con un medio de transporte propio, planificar el viaje es más ameno y fácil de realizar, y durante su desarrollo pueden efectuarse pequeñas modificaciones. La alternativa al vehículo personal es menos halagüeña porque las agencias y operadores turísticos, por un lado, posee itinerarios inflexibles, mientras que los horarios del transporte público son difíciles de conciliar con el planning de cada viajero: la asistencia a teatros, la visita a monumentos alejados, etcétera.
Pese al encarecimiento del precio del combustible, desplazarse en coche o ciclomotor continúa siendo la opción más económica. ViaMichelin, Kayak y otras plataformas disponen de calculadoras que permiten estimar el gasto en carburante de una travesía o ruta en particular. Al resultado debe sumarse el alojamiento, restaurante y otros servicios y compras previstas durante la escapada turística.
Por último, el automóvil es el medio de transporte más seguro, atendiendo a la protección contra amenazas víricas (Covid-19, por ejemplo). Es cierto que la siniestralidad del avión es muy inferior (0,0006 muertes por cada mil millones de km), pero la seguridad vial mejora año tras año, haciendo del coche un medio cada vez más atractivo.