Porque has crecido comunicándote con tu ordenador. Desde pequeño, ya tenías un teclado bajo tus dedos y, cuando tuviste suficiente edad, lo primero que hiciste fue apuntarte a un Bootcamp de Programación de Software. Porque mientras otros se quedan solo con lo que el ordenador puede hacer por ellos, tú piensas en lo que puedes hacer por tu ordenador para mejorarlo y para exprimir al máximo sus posibilidades. Y, para eso, es importante que sepas hablar su mismo lenguaje y comunicarte a su nivel. Y, desde ese primer curso, no has dejado de formarte para alcanzar tu sueño y poder programar de manera profesional.
Porque tienes una mente analítica y muy matemática. Son las dos características básicas de un programador y muchos que desean dedicarse a esto no han logrado su objetivo o se han quedado en los niveles más básicos por no contar con estas cualidades. Así es como son las máquinas con las que vas a trabajar y cuando se cuenta con estas características es mucho más fácil relacionarse con ellas. Si tú sabes que las tienes, ya cuentas con lo más importante para comenzar con una carrera de éxito en este campo. Pero no pienses que te basta con tenerlas, vas a tener que desarrollarlas y esforzarte para estar entre los mejores y conseguir despuntar como programador.
Porque eres capaz de entender las necesidades del cliente y plasmarlas en un programa práctico e intuitivo. Si quieres trabajar por tu cuenta, necesitas tener estos dones. Porque cuando una pequeña empresa te pida un programa personalizado para realizar diferentes tareas y te explique por qué no le sirven los que hay en el mercado, rápidamente tienes que entender su forma de trabajar, las necesidades que implica y cómo darles cabida en un programa que responda a todo lo que exigen pero que sea además intuitivo y agradable de manejar.
Porque te encanta trabajar desde casa. Es cierto que muchos programadores trabajan en equipo y necesitan un trabajo de tipo presencial para desarrollar sus proyectos. Pero también lo es que esta profesión es una de las que más fácilmente permiten el teletrabajo. Los nómadas digitales son, en muchos casos, profesionales relacionados con las nuevas tecnologías que realizan sus funciones desde diferentes lugares sin tener que preocuparse por ir todos los días a un lugar concreto a trabajar.