Esa simple tarea: Hacer una copia de llaves en Vigo

Hay pequeños recados que uno va dejando para «mañana» hasta que surge la necesidad real. En mi caso, era hacerme una copia de la llave del portal. Con mi hijo empezando a llevar su propia llave, o simplemente por tener un repuesto guardado por si acaso, ya tocaba. Así que esta tarde, aprovechando que tenía que salir a hacer otras cosas aquí en Vigo, incluí en mi lista la misión «copiar llave».

Lo bueno de una tarea tan común como hacerse una copia de llaves en Vigo, como en la mayoría de las ciudades, no faltan sitios donde hacerlo. Tienes la clásica ferretería de barrio, que casi siempre tiene la máquina; están esos pequeños locales de reparación de calzado que, muy a menudo, combinan el arreglo de zapatos con la copia de llaves y mandos; y también los puestos más especializados en centros comerciales. Yo, por cercanía y costumbre, me decidí por la ferretería de confianza a la que suelo ir, esa que lleva toda la vida en la misma esquina.

El proceso en sí no tiene ningún misterio y es increíblemente rápido para una llave estándar como la mía. Entré, saludé, le entregué mi llave original al ferretero. Él buscó una llave virgen con la forma adecuada, las colocó ambas en la máquina copiadora y, tras accionarla, ese sonido metálico tan característico llenó el local por un minuto escaso. Mientras la máquina hacía su trabajo, repasé mentalmente si necesitaba algo más de la tienda. En nada, ya tenía la copia lista, aún con el borde metálico recién cortado.

Claro que esto aplica a las llaves más comunes. Sé que si se trata de una llave de seguridad más compleja, de esas que a veces requieren una tarjeta de propiedad, el proceso es distinto y hay que acudir a cerrajerías específicas, no vale cualquier sitio. Pero para la llave del portal o la del buzón, la ferretería o el zapatero suelen ser suficientes. Me cobró los pocos euros que cuesta y, lo más importante, recordé la regla de oro: probar la llave cuanto antes. En cuanto llegué a casa, bajé al portal y comprobé que la copia funcionaba perfectamente. ¡Menos mal, que volver a la tienda por una copia mal hecha da una pereza terrible!

Es curioso cómo algo tan sencillo como tener un duplicado de una llave puede dar tanta tranquilidad. Misión cumplida. Una pequeña tarea menos en la lista, resuelta fácilmente en una tarde cualquiera en Vigo.