Los parkings en España pueden ser de diferentes tipos. Para empezar, hay que diferenciar entre parkings públicos y parkings particulares. Estos últimos son los que cada persona puede tener en su hogar, cuando compra un apartamento con plaza de garaje. Las plazas de garaje serán más o menos caras en función de la disponibilidad de estas. Por ejemplo, en un barrio de casas antiguas en las que no hay demasiados garajes, la vivienda que cuente con plazas para aparcar será más cara y tendrá más demanda y si alguna de esas plazas sale a la venta, su precio será considerablemente alto.
Sin embargo, en un barrio más nuevo en el que todos los edificios cuentan con plazas de garaje, estas pueden ser más económicas, si bien nunca baratas. El precio en estos barrios va a depender también del tamaño y de la facilidad para aparcar en la plaza. No es lo mismo una amplia y a la que se accede sin maniobrar que una más justa en un lugar en el que hay que realizar varias maniobras para poder acomodarse.
Los parkings públicos son aquellos que están abiertos a que la gente pueda aparcar sus coches. Se dividirían entre los que son municipales y gratuitos y aquellos que son de empresas privadas o al menos de gestión privada y de pago. Los gratuitos suelen ser escasos y no tienen las mejores situaciones. En cuanto a los parkings de pago, los precios son también muy variables. Todo va a depender si quieres alquilar una plaza de manera permanente, si vas a aparcar unos días o si vas a dejar tu vehículo solo unas horas. Cuanto menos tiempo estés, más cara te va a salir la hora, ya que la primera siempre es mucho más cara y cuando vas a quedarte más de un día, suelen hacer ofertas muy interesantes.
La situación del parking también influye en el precio. Los que están junto a hospitales o en los aeropuertos suelen ser los más caros con diferencia ya que los ciudadanos que acuden a estos sitios no tenían otras opciones para aparcar. Pero en los últimos años los parkings low cost han comenzando a hacer la competencia a este tipo de instalaciones, ofreciendo precios muy competitivos para quienes quieren dejar sus coches, por ejemplo mientras viajan.
Por tanto, los precios de los parkings en España pueden ser caros, pero también pueden encontrarse parkings muy económicos si nos molestamos en comparar.