¿Duelen las limpiezas de boca?

Los dentistas Santiago tienen claro que es muy importante realizarse una limpieza de boca al menos una vez al año. Esto es solo un plazo orientativo, lo imprescindible en una boca sana. Pero no son pocos los que dicen que dos veces al año sería lo ideal. Y, en caso de enfermedades, puede ser precisa una limpieza más frecuente para evitar complicaciones.

Pero la gente no acude a realizarse una limpieza con la frecuencia necesaria. ¿Puede ser el dinero el problema? Evidentemente, cada cual conoce su economía, pero el precio de una limpieza de boca en una dentadura sana puede ser de entre 50 y 100 euros. No debería de ser, en la gran mayoría de casos, el problema. La mayoría de los que no pasan a realizarlas tanto como deberían ponen de excusa la falta de tiempo, que no deja de ser una excusa ya que es un procedimiento de media hora o menos y algunos, solo algunos, confiesan que tienen miedo a que duela.

El miedo al dentista es la verdadera razón por la que mucha gente no acude tanto como debería al realizarse los cuidados de la boca. Pero, ¿duele hacerse una limpieza? Si la dentadura y las encías están sanas, no, no duele. Puede resultar ligeramente molesto en zonas especialmente sensibles, pero nunca doloroso y, en todo caso, no es especialmente desagradable.

Antes de la limpieza, el profesional examina la boca por si pudiera haber alguna caries o algún problema oculto. Una vez que se ha comprobado que todo está bien, el dentista procede a quitar los restos de sarro y placa con un pequeño instrumento que llega a todos los rincones. A veces, es necesario hacerlo muy pegados a la encía y es cuando puede resultar un poquito molesto. Una vez que las piezas están limpias, se pulen los dientes y se procede a aplicar flúor. En algunas clínicas se realiza un pequeño tratamiento blanqueante para que el cliente se vaya con una mayor sensación de limpieza.

Si durante el examen previo aparecen problemas, como por ejemplo una caries, lo habitual es que esto se solucione antes de proceder a la limpieza bucal. Y si hay problemas de encías, como piorreas, se tiene que llevar a cabo un procedimiento más complicado que puede ser aplicado con anestesia, ya que estaríamos ante una boca con una enfermedad que puede hacer que sea más sensible.